Yo, el heredero es una comedia amarga sobre la herencia y sobre la caridad
cristiana, sobre todo el patrimonio de «falsos valores» que una familia de jóvenes, ya
envejecidos en su papel, transmite y conserva de generación en generación. Es la
historia de un extranjero venido del mar, cuya llegada alcanza en casa de los Selciano
las proporciones de un acontecimiento revolucionario, como un viento de tramontana
que altera y corroe la fachada respetable y bien educada de la burguesía.